Las técnicas de implantología actuales han conseguido no solo que el paciente recupere la funcionalidad de la boca en una sola sesión, también que el postoperatorio sea sencillo y muy llevadero. Pero eso no quiere decir que no sea necesario poner en práctica algunos cuidados después de un implante dental.
El proceso de osteointegración lleva su tiempo, entre tres y seis meses. Los días inmediatamente posteriores a la colocación de los implantes dentales son los más delicados, pero todavía quedan unas semanas por delante en las que conviene seguir algunos consejos que pueden ayudar a una recuperación más rápida.
Tras una cirugía de implante dental es normal notar cierta inflamación, molestias o incluso un leve sangrado en las primeras 24 horas. Estos síntomas forman parte del cuidado postoperatorio y no deben confundirse con complicaciones graves, aunque conviene vigilar la evolución para evitar infecciones.
Cuidados después de un implante dental
1. Extremar los cuidados en las primeras horas
Las primeras horas después de un implante dental son delicadas, de modo que es fundamental seguir estrictamente las indicaciones del especialista. Se trata, básicamente, de aplicar hielo en la zona para disminuir la inflamación, tomar preferentemente alimentos líquidos (no en pajita) y evitar enjuagues enérgicos.
Durante las horas posteriores a la intervención quirúrgica también es normal sentir el efecto de la anestesia y cierta molestia en la zona. El especialista puede recomendar enjuagues con clorhexidina pasadas las primeras 24 horas, ya que este antiséptico ayuda a reducir el riesgo de infección.
2. No tener prisa
Los procedimientos mínimamente invasivos que se emplean en implantología dental facilitan el postoperatorio. Sin embargo, aunque no se sienta ninguna incomodidad, conviene no hacer esfuerzos. De manera especial, hay que evitar cualquier actividad que pueda suponer un impacto en la cara. Un descuido puede hacer que el implante se mueva.
Tampoco hay que tener prisa en la recuperación. Se puede ayudar al organismo a acelerar el proceso, pero hay que ser conscientes de que es un proceso largo. Es el especialista quien debe determinar cuándo se puede recuperar la vida normal al 100%.
La primera semana suele ser clave en el postoperatorio de un implante dental. Durante estos días, se aconseja no realizar actividad física intensa y dar prioridad al reposo. El descanso adecuado permite que los tejidos cicatricen de forma correcta y disminuye el riesgo de complicaciones.
3. Cuidar la dieta después de un implante dental
El odontólogo siempre aconsejará la alimentación más adecuada para los primeros días, a base de alimentos blandos, evitando aquellos que estén muy calientes o sean picantes. Pero después de un implante dental hay que controlar la dieta durante un tiempo.
Se trata de incluir alimentos que aporten al organismo los nutrientes necesarios para la cicatrización y para la osteointegración, alimentos ricos en vitaminas (sobre todo vitamina D) y minerales. Y, a la vez, conviene evitar aquellos excesivamente duros que obliguen a masticar con fuerza, así como esos otros que se pueden adherir a los dientes, como chicles o gominolas.
Además, si se ha colocado una prótesis provisional sobre el implante, es importante extremar los cuidados al comer, ya que esta estructura puede ser más sensible en los primeros días y requerir una masticación más suave para no generar molestias adicionales.
4. Hidratarse bien
Después de un implante dental es conveniente beber mucha agua. El primer motivo es que una buena hidratación permite al organismo eliminar toxinas con mayor facilidad. Toxinas que en algunos casos pueden interferir en el proceso de recuperación.
El segundo motivo es que mantener una buena producción de saliva también ayudará a recuperarse antes. No hay que olvidar que la saliva es un protector natural de la boca y que tiene propiedades antibacterianas y cicatrizantes.
Una correcta hidratación también contribuye a disminuir la inflamación tras la cirugía y favorece que la boca se mantenga en equilibrio, reduciendo la sequedad que podría causar molestias o retrasar la cicatrización.
5. Evitar hábitos nocivos para la salud
Tanto antes como después de un implante dental es muy importante olvidarse del alcohol y el tabaco. De hecho, la cirugía es una excusa perfecta para abandonarlos definitivamente. El alcohol puede retrasar el proceso de cicatrización. El tabaco, además, impide que hueso y tejidos reciban todo el oxígeno que necesitan para recuperarse, lo que significa mayor tiempo para la osteointegración e, incluso, la posibilidad de rechazo del implante.
Estos hábitos nocivos no solo prolongan la recuperación, también aumentan la probabilidad de complicaciones como infecciones en el postoperatorio de un implante dental, retraso en la cicatrización o incluso pérdida prematura de la prótesis.
6. Mantener una buena higiene oral
Una higiene adecuada después de un implante dental no solo ayuda a prevenir infecciones. La acción de las bacterias puede interferir en el proceso de cicatrización o incrementar el riesgo de patologías como la periimplantitis. Además, aunque no sean dientes naturales, los implantes necesitan la misma higiene y cuidados que estos.
Con estos consejos, el proceso de recuperación después de un implante dental se desarrollará sin problemas y sin dificultades. Pero no solo es importante cuidarse en ese proceso, también ponerse en manos solo de profesionales cualificados.
El odontólogo suele recomendar enjuagues con clorhexidina a partir del segundo día tras la intervención quirúrgica. Estos enjuagues deben realizarse con suavidad para no dañar la zona y siempre bajo indicación profesional. La higiene es esencial para evitar infecciones y garantizar el éxito del tratamiento.
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