La salud bucodental infantil abarca mucho más que los dientes o las encías. La lengua o el paladar, entre otros, también pueden presentar problemas o ser causa de ciertos trastornos. Además, cada vez hay más evidencia de que determinadas alteraciones anatómicas pueden afectar también a la respiración y al sueño de los niños. Una de ellas es el frenillo lingual corto, también conocido como anquiloglosia.
Esta anomalía se ha relacionado principalmente con problemas de lactancia o dificultades para hablar, pero investigaciones recientes sugieren que el frenillo lingual del bebé podría estar relacionado también con el desarrollo de apnea obstructiva del sueño infantil.
En este artículo explicamos qué implica tener frenillo corto en bebés, cómo detectarlo y cuándo puede ser necesario cortar el frenillo del bebé.
¿Qué es el frenillo lingual del bebé?
El frenillo lingual del bebé es una pequeña banda de tejido situada debajo de la lengua que la conecta con el suelo de la boca. Su función es estabilizar la lengua y permitir un movimiento adecuado.
Cuando esta banda es demasiado corta, gruesa o rígida aparece lo que se conoce como frenillo lingual corto, una condición médica que en términos clínicos se denomina anquiloglosia.
En un bebé con frenillo corto, la lengua tiene menor movilidad, lo cual puede provocar:
- Dificultad para elevar la lengua
- Problemas para succionar durante la lactancia
- Dificultades en la deglución
- Alteraciones en el desarrollo del habla en etapas posteriores
El frenillo en bebés recién nacidos es relativamente frecuente. Se estima que la anquiloglosia del bebé puede afectar a aproximadamente entre el 4 % y el 10 % de los recién nacidos.
¿Cómo identificar un frenillo corto en bebés?
Detectar el frenillo corto en bebés no siempre es sencillo. En algunos casos es bastante evidente, pero en otros puede pasar desapercibido durante algunos meses.
Estas son algunas de las señales que pueden indicar la presencia de frenillo corto en la lengua de un bebé:
- Problemas para engancharse al pecho durante la lactancia.
- Tomas muy largas o ineficaces.
- Dolor en el pezón materno durante la lactancia.
- Chasquidos al succionar.
- Poco aumento de peso.
- Lengua con forma de corazón al sacarla.
Ante estos síntomas, es recomendable que un profesional con experiencia en anquiloglosia en bebés evalúe al niño para determinar si realmente existe frenillo lingual corto y si requiere tratamiento.
El frenillo lingual corto y la respiración durante el sueño
La anquiloglosia en el frenillo del bebé se ha asociado sobre todo con problemas de lactancia o lenguaje. Sin embargo, en los últimos años se ha investigado su posible relación con la respiración y el desarrollo craneofacial.
Un estudio internacional basado en Big Data y presentado en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología analizó 73.616 menores utilizando información clínica procedente de 141 organizaciones sanitarias de distintos países. Los resultados indicaron que los niños con anquiloglosia tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar apnea obstructiva del sueño (AOS).
Entre los principales hallazgos del estudio se encuentran los siguientes:
- Los niños con frenillo lingual corto tienen un 69 % más de riesgo de desarrollar apnea del sueño.
- La probabilidad de apnea es 1,7 veces mayor que en niños sin anquiloglosia.
- La aparición de apnea suele manifestarse antes y con mayor frecuencia en los niños con frenillo lingual corto.
Aunque todavía se necesitan más estudios para comprender completamente esta relación, los investigadores sugieren que la movilidad limitada de la lengua podría influir en el desarrollo del maxilar y en la posición de la lengua durante el sueño.
Esto podría, a su vez, favorecer la respiración oral, el estrechamiento del paladar y el colapso de la vía aérea superior, factores todos ellos que están implicados en la aparición de apnea infantil.
¿Por qué el frenillo corto puede afectar al desarrollo de la boca?
La lengua desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la cavidad oral. Cuando su movilidad es limitada por la existencia de un frenillo lingual corto en un bebé, pueden producirse alteraciones en el crecimiento facial.
Entre las posibles consecuencias se encuentran:
- Paladar estrecho.
- Mordida abierta.
- Respiración oral.
- Alteraciones en la postura lingual.
Estas condiciones pueden favorecer trastornos respiratorios durante el sueño, como la apnea obstructiva del sueño.
Por eso, cada vez más especialistas consideran importante evaluar el frenillo en bebés recién nacidos no solo desde el punto de vista de la lactancia, sino también del desarrollo respiratorio y craneofacial.
¿Cuándo es necesario cortar el frenillo del bebé?
No todos los casos requieren tratamiento. Muchos niños con frenillo corto pueden adaptarse a esta condición sin grandes problemas.
Sin embargo, cuando existen dificultades funcionales importantes, el especialista puede recomendar cortar el frenillo del bebé mediante un procedimiento llamado frenotomía.
El corte de frenillo en bebés suele recomendarse cuando existen:
- Problemas importantes de lactancia
- Dificultades para mover la lengua.
- Problemas de deglución.
- Alteraciones del habla.
- Sospecha de impacto en la respiración o el desarrollo oral.
La decisión siempre debe tomarse tras una valoración completa por parte de profesionales especializados.
¿En qué consiste la operación de frenillo en un bebé?
La operación de frenillo en un bebé es un procedimiento sencillo y rápido. Se conoce como frenotomía o frenectomía lingual, una pequeña intervención quirúrgica que permite cortar, reducir o eliminar el frenillo. Dura pocos minutos y suele realizarse en consulta.
Existen dos formas principales de realizar el corte. La técnica convencional se ejecuta con bisturí o tijeras. El cirujano realiza una pequeña incisión para separar el frenillo del suelo de la boca. Tras el corte, es común que se coloquen puntos de sutura (normalmente reabsorbibles) para ayudar a cerrar la herida y controlar el sangrado.
La técnica con láser es la opción más moderna y preferida actualmente. El láser vaporiza el tejido de forma precisa mientras cauteriza los vasos sanguíneos al mismo tiempo. Esto reduce casi por completo el sangrado y, en la mayoría de los casos, no requiere puntos de sutura.
En bebés recién nacidos, a veces se realiza sin anestesia (ya que el frenillo tiene pocos nervios y vasos sanguíneos a esa edad) para permitir que amamanten inmediatamente. En niños pequeños o pacientes muy ansiosos, se puede recurrir a la sedación o anestesia general.
Tras el corte de frenillo en bebés, es habitual recomendar ejercicios o terapia miofuncional para ayudar a que la lengua aprenda a moverse correctamente.
La recuperación suele ser muy rápida, especialmente cuando se realiza en los primeros meses de vida.
La importancia de un diagnóstico precoz
Aunque este problema de frenillo es bastante común, no siempre se detecta a tiempo. Muchos casos se diagnostican cuando se empiezan a observar deficiencias en la lactancia o el habla.
Un diagnóstico temprano permite mejorar la lactancia, prevenir problemas funcionales, favorecer el desarrollo oral adecuado e identificar posibles riesgos respiratorios.
Por ello, cada vez más profesionales recomiendan revisar el frenillo en bebés recién nacidos durante las primeras exploraciones pediátricas o odontológicas.
Conclusión
El frenillo corto en bebés es una alteración frecuente que tradicionalmente se ha relacionado con problemas de lactancia o del habla. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan a que la anquiloglosia en bebés también podría influir en la respiración durante el sueño y en el desarrollo de apnea infantil.
Esto no significa que todos los niños con frenillo corto desarrollen apnea, pero sí refuerza la importancia de evaluar correctamente el frenillo del bebé y su impacto funcional.
En algunos casos, una intervención sencilla como cortar el frenillo del bebé puede mejorar significativamente su alimentación, su desarrollo oral y su bienestar en general.
Si sospechas que tu hijo podría tener frenillo corto, lo más recomendable es consultar con un profesional con experiencia en salud oral infantil y tratamientos contra la apnea. En nuestra clínica dental en Xàtiva somos especialistas en este tipo de casos y podemos realizarle una exploración detallada a tu hijo para obtener un diagnóstico preciso.


